Crisis migratoria, voluntariado y cámaras de madera

Alexis Demoment, traducido por María Alejandra Paixão
23 Septembre 2016



Mientras que miles de migrantes siguen atravesando el mar Mediterráneo cada semana para llegar a Europa, la necesidad de un apoyo humanitario no deja de aumentar. El Journal International se enfocó en un fenómeno en pleno desarrollo, pese a su escasa mediatización: el voluntariado humanitario. Reportaje sobre estos hombres y mujeres que van al sur de Europa para recibir a los refugiados, paralelamente a las ONG.


Crédito: refugees.tv
Crédito: refugees.tv
Desde hace algunos años, cada vez más personas provenientes de los cinco continentes viajan por cuenta propia a los campos de migrantes del Mediterráneo. Vienen a ayudar a los refugiados que llegan a las costas europeas. Al no poder poner en práctica sus capacidades en ninguno de los puestos propuestos por las ONG, gran parte de los voluntarios optan por brindar su apoyo directo y sin vínculo alguno con las organizaciones.

“Explorar al máximo las capacidades de cada uno”

Manon, quien se fue en febrero con una amiga hacia la isla de Lesbos para ayudar a los migrantes, forma parte de esta oleada de voluntarios. Pese a una aparente falta de organización, la joven insiste en que las acciones de los voluntarios están muy bien organizadas. “Todos los voluntarios estamos conectados por Whatsapp y tenemos grupos de discusión en Facebook”. Gracias a las redes sociales, estas personas comunes y corrientes pueden coordinar su proceso de ayuda humanitaria. Este movimiento de solidaridad espontánea permitió la puesta en marcha de un sistema de apoyo psicológico a los voluntarios traumatizados por la experiencia. Así, por medio de una videoconferencia o de viva voz, estos pueden comunicar a su vez con psicólogos voluntarios.

Según Manon, “la mayoría viene de Europa, pero también hay japoneses, estadounidenses…”. El objetivo es aprovechar al máximo las capacidades de cada uno, ya sean nociones de medicina, lenguas extranjeras, capacidades relacionales… Contrariamente a las asociaciones, el evitar la atribución de un papel preciso a un voluntario permite que estos adquieran una postura polivalente. Según la joven, gran parte de la ayuda humanitaria dada a los refugiados viene de su propia acción.

“Las ONG no tienen la misma misión que los voluntarios”, nos cuenta. Ella considera que los dos modos de acción son más complementarios que opuestos: por un lado, las ONG tienen un objetivo preciso, ya sea traer medicamentos, instalar sanitarios, etc., mientras que los voluntarios se encargan de “lo demás”, “lo demás” siendo en gran parte el aspecto humano. Manon nos cuenta que pasó horas jugando con los niños en los campamentos, para quienes el contacto humano es igual de indispensable que cualquier necesidad higiénica o alimenticia.

Debido a la inestabilidad de las decisiones políticas europeas, las ONG también se limitan en sus acciones. De acuerdo a su origen, los migrantes tienen o no el derecho de pedir asilo. El problema es que los criterios cambian con frecuencia y de un país al otro. Según Manon, esto no es más que un reflejo de la desconexión respecto al terreno. Así, durante el cese al fuego, el cual no fue totalmente respetado, los refugiados provenientes de Alepo no tuvieron derecho a pedir asilo.

Subsanar el silencio mediático con material de periodismo postizo

El vice-presidente de la Maison de l’Europe et des Européens de Lyon, Francia, Jacques Fayette, también critica la falta de reacción por parte de las instituciones políticas. Según él, la toma de decisiones se ve bloqueada o retrasada por el gran número de euroescépticos en el Parlamento europeo, por más que propongan iniciativas. Él cita particularmente la idea de elaborar una lista de países “seguros” idéntica para toda Europa, países desde los cuales los migrantes no pueden hacer una solicitud de asilo.

Aunque el fenómeno del voluntariado no ha sido muy mencionado en la prensa, es la situación en sí la que no ha sido mediatizada adecuadamente. Chafik, voluntario en Grecia, se pregunta sobre la “voluntad” de los medios de comunicación europeos “de manipular”. En efecto, la cobertura sobre este asunto es a menudo superficial y desconectada de la realidad.

Los refugiados, cuyo objetivo es llamar la atención sobre sus condiciones de vida, son los que emprenden varias iniciativas. El proyecto refugees.tv es una de estas. Al no haber periodistas que se preocupen por ellos, algunos refugiados fabricaron falsos equipos de periodismo con materiales recuperados. Con su cámara de madera y su micrófono de plástico, ellos mismos entrevistaron a las personas en el campamento, filmando con teléfonos inteligentes. Sus videos llamaron la atención en las redes sociales, y permitieron que su condición tuviera un cierto impacto mediático.

Por más que ya haya un gran número de migrantes acogidos en Europa, Chafik estima que “se puede hacer aún más”. Aun así, se mantiene optimista. A pesar de todo, y según él, “la sociedad civil se va concientizando poco a poco sobre el problema”. Como nos lo recuerda Jacques Fayette, algunos países muy cerrados, como Hungría o Polonia, ya han recibido a varios refugiados ucranianos. Manon, quien no tenía ninguna convicción política en particular, ya comienza a sentirse politizada por su compromiso humanitario. Para ella, “hacer algo mejor es sencillo, los refugiados sólo necesitan ser apoyados por más voces”.

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