Neil Young: del grunge a la ecología

Guillaume Blanchard, traducido por Carla Ortuño Güendell
12 Décembre 2014



A sus 69 años, Neil Young saca Storytone, su segunda producción del año, la número treinta y cinco de su carrera. Más apasionado que al principio, este álbum marca principalmente su compromiso hacia la naturaleza. En ocasión de su gira estival europea, Le Journal International fue al encuentro de este legendario artista, el primer “protest singer” y padrino del grunge.


Crédit DR
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Las cuatro canciones en un total de cuarenta y cinco minutos dieron la talla desde el principio. Esa noche en Comalr, Neil Young & Crazy Horse dieron un mensaje claro: amaros los unos a los otros, adorad la naturaleza, protegedla. Con títulos como Love And Only Love, Be The Rain, Living With War et Who's Gonna Stand Up And Save The Earth ? (del disco Storytone), la mezcla entre las canciones de amor y las canciones rebeldes fue un éxito. Su guitarra eléctrica “Old Black”, que lo acompaña desde hace más de 40 años, se muestra más agresiva que nunca en Love And Only Love,  y lancinante en Like A Hurricane. Cada uno de sus trece títulos que fueron tocados esa noche duraron como mínimo diez minutos, Down By The River sobrepasando incluso los veinte minutos. 

Antes del concierto, los roadies se pusieron manos a la obra y distribuyeron – gratuitamente- camisetas de algodón biológico con las insignias “Protect” para las mujeres y “Earth” para los hombres. Con los ojos chispeantes y después de un breve abrazo , nos sentamos en la sección de prensa para hablar sobre Pono, Lincvolt y Honor The Treaties. 

Pono, el “IPod killer”

Al evocar Pono, sus ojos chispearon con malicia. Se trata de un walkman musical que Neil Young concibió y de una plataforma y descarga por internet dedicadas a la alta definición, que ganó más de seis millones de dólares en Kickstarter. “Mi objetivo es salvar la música que llevo practicando hace más de cincuenta años, y presentársela al público como la escuchamos en el estudio. Quiero que la gente sienta y viva la música. Se trata nada más y nada menos que de una cuestión de calidad auditiva, y también meterse en la piel del artista.”

Disponible desde hace unos días en los Estados Unidos, Pono será comercializado en Europa en el 2015, con el fin de competir contra el Ipod de Apple. No obstante, la calidad tiene un precio: 400 euros por el walkman más la descarga de las canciones. No se trata de la primera iniciativa de este tipo, existen otras plataformas como Oobuz, pero Pono sigue siendo el proyecto más innovador – porque viene con un walkman – y tiene el mayor alcance mediático. Apoyado sobre todo por Arcade Fire, Red Hot Chili Peppers, Pearl Jam, Jack White, Sting, Elton John y Dave Grohl, Pono quiere convertirse en una alternativa creíble del Ipod. 

Lincvolt, Honor The Treaties: sus luchas por la naturaleza

“Con la ayuda de algunos amigos ingenieros, logré transformar el motor de un Lincoln Continental de 1959, conocido porque contamina mucho, para hacer que no volviera a consumir carburante. El Lincvolt funcionaba con un bio carburante y con electricidad. ¿Funcionaba? Si, me abandonó en medio del desierto el año pasado…” Al evocar las energías renovables, me interrumpió y dijo: “La Tierra es preciosa. Es como una enorme nave que choca contra un muro si no hacemos nada al respecto. Amo los coches antiguos, pero me siento un poco culpable al ver lo que consuen estas viejas máquinas. Si somos capaces de lograr eso con un coche de seis toneladas de 1959, imaginaros lo que se podría hacer con los coches de hoy en día! El Lincvolt nos demuestra que el petróleo no es necesario.” 

Hablemos del petróleo. Neil Young es el portavoz de Honor The Treaties, una organización destinada a recaudar fondos para pagar los gastos jurídicos de las comunidades autóctonas comprometidas en una lucha contra la industria de arenas de alquitrán de Athabasca y luchar contra esta explotación de tierras. 

“Quiero un futuro donde se preserve el clima, donde las leyes no sean redactadas por poderosas compañías petroleras. Rechacé la invitación de reunirme con las industrias petroleras canadienses. Los campos de arenas de alquitrán son lo más feo y destructivo que jamás me hayan pedido ir a ver, Fort McMurray se parece a Hiroshima. He hecho algunos conciertos al comienzo del año con el fin de ayudar a recaudar fondos. Eso salió mejor de lo que me esperaba. Siempre he sido un defensor entusiasta de los autóctonos, sean canadienses o estadounidenses. La industria de petróleo ensancha la brecha de la cual les costará salir a nuestros nietos y nuestras nietas. Existen mejores empleos que pueden ser desarrollados al igual que industrias que utilizan fuentes de energía propia para ayudarnos a hacer del mundo un lugar más seguro para nuestros nietos y nuestras nietas.”

El bajista, Rick Rosas, que lo acompañaba desde hace varios años y sobretodo durante su gira estival, de origen amerindio, falleció el pasado 6 de noviembre. Neil Young aprovechó la oportunidad para elogiarlo en el New York Times y recordar hasta que punto es difícil la lucha que dirigen los autóctonos por su territorio.

Con una sonrisa pintada en la boca, concluye diciendo: “Es gracioso, hace dos años conduje el Lincvolt, en el que instalé Pono, desde California hasta Canadá para ir a los campos de arenas de alquitrán.” Se ha cerrado el círculo.

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