Rafael Correa: las razones del triunfo

Laura-Lise R., Guillaume T. (traduccion Cécile Duperron)
11 Mars 2013


El pasado domingo 17 de febrero, los ecuatorianos prorrogaron triunfalmente a Rafael Correa como jefe del estado. Le Journal International quiso entender las razones de este plebiscito y examinó el balance del dirigente socialista.


Durante los años 1980, América latina fue el terreno de experimentaciones de los teóricos de la Escuela de Chicago. Dirigidos por Milton Friedman, estos economistas neoliberales tuvieron mucho éxito. Con el apoyo del Banco Mundial y del Fundo Monetario Internacional (FMI), bajo influencia estadounidense, impusieron políticas que supuestamente iban a arreglar el problema de la deuda exterior: disciplina presupuestaria, liberalización del comercio, privatización de las empresas públicas, desregulación de los mercados.
[Sobre este tema, reportarse al artículo de Candela Saiz Carrasco, « La fin du Consensus de Washington », Le Journal International n°8, otoño 2011, p.12-17.]
 
En Ecuador, « la larga y triste noche neoliberal » – según la expresión usada – desembocó al  final de los años 1990 en una ruina económica: quiebras bancarias, huida de los capitales, hiperinflación, caída y después abandono de la moneda nacional. El país estaba al borde del derrumbamiento. Los planes de austeridad se sucedían; las huelgas generales también. En diez años, el país conoció siete presidentes, entre los cuales tres fueron derrocados por manifestaciones de gran amplitud.
Es en este contexto de inestabilidad económica y política persistente que ocurrieron las elecciones presidenciales del 2006. Rafael Correa presentó en la época un programa en ruptura con el modelo neoliberal. Fue elegido a la segunda vuelta, frente al candidato conservador Álvaro Noboa.

¿Salir de la deuda? La prueba con Ecuador *

Una de las primeras y más impresionantes acciones del nuevo presidente fue la creación de un comité de audición de la deuda. Un año antes de la elección de Rafael Correa, el reembolso de la deuda representaba un 40% del presupuesto del Estado. Como comparación, los gastos de educación y salud sólo representaban un 15% de este presupuesto.
 
Tras siete meses de trabajo, el comité reveló que la deuda había sido contratada en la más grande opacidad, en violación de las reglas del derecho internacional, y que no había servido el interés general. La deuda fue entonces declarada ilegitima. El Presidente anunció que su país no iba a honorar la mayor parte de ésta (40%), después haber expulsado los representantes del FMI y del Banco Mundial que tenían sus oficinas dentro del palacio presidencial.
 
Traumatizados por « la deuda eternal», los miembros de la asamblea constitutiva van a proteger el país de derivas futuras. El artículo 290 de la nueva constitución estipula que se dará mucha importancia al hecho que el endeudamiento no afecte a la soberanía nacional, ni tampoco a los derechos humanos, al bienestar y a la preservación del medio ambiente. Precisa también que ninguna deuda privada podrá ser “nacionalizada”. Así, la asamblea constitutiva reafirmó la preeminencia del político ante el económico.

Cambiar de termómetro

Con el mismo objetivo, la constitución de 2008 rompe con la pasión calculadora de nuestras sociedades y abre la vía a un nuevo modelo de desarrollo centrado en el principio de « buen vivir ».  El primer Plan nacional por el « buen vivir » (2007 – 2010) rompe efectivamente con nuestra lógica cuantitativa centrada en el crecimiento del producto interior bruto. Lleva un nuevo enfoque de la riqueza. La satisfacción de las necesidades sociales (alimentación, educación, alojamiento, salud, protección social) y el respeto de los ecosistemas se vuelven principios fundamentales de las políticas públicas. 
Sin embargo no se trata de quitar todas las medidas cifradas. Objetivos precisos son fijados. El objetivo 11.1.2 del plan anuncia por ejemplo querer “alcanzar una tasa de crecimiento de 5% del PIB industrial no petrolero de ahora al 2013”. Este objetivo responde al imperativo de salir de la dependencia al petróleo. Implica una reorientación de los medios para lograr alcanzar este objetivo. Los programas de inversiones tratan entonces de reforzar las industrias que responden a necesidades sociales o que contribuyen a la soberanía alimentaria y energética.
En materia de pobreza, los resultados del primer plan nacional para el “buen vivir” fueron subrayados: el porcentaje de la población que vive bajo el nivel de pobreza bajó de 37,6% en 2006 a 28,6% en 2011 (datos del Banco Mundial). Pero la pobreza sigue siendo muy fuerte en las zonas rurales (50,9% en 2011) y en las comunidades indígenas (que representan menos de 30% de la población total).
La anulación de la deuda y el plan nacional para el « buen vivir » demuestran que los Estados tienen márgenes de maniobra en materia económica.  ¿Pero hasta dónde se puede ir?

« Los riesgos terribles de la interdependencia planetaria »

Portrait de Rafael Correa, par Muriel Epailly
Ecuador queda encerrado dentro de un sistema económico mundializado. Así, 40% de los ingresos del Estado vienen de los recursos petroleros; 34% de las exportaciones del país hacia Estados Unidos. El sector bananero es representativo de este vínculo de dependencia y de fragilidad del país.
El país es el primer exportador mundial de plátanos con 35% de cuotas de mercado. Este sector emplea uno de diez ecuatorianos. A partir de los años 1950, plantaciones de plátanos fueron creadas en los baldíos agrícolas dejados por el final del ciclo del cacao, llevadas por una subida fuerte de los precios al nivel mundial. El sombrío final de la industria del cacao es instructivo. Entre 1840 et 1900, con un fuerte apoyo púbico (telégrafo, carreteras, vías navegables, etc.), Ecuador se volvió el primer productor mundial de cacao. Las grandes explotaciones agrícolas destruyeron las más pequeñas. Como el ciclo del cacao que acabó brutalmente entre los años 1920 y 1925 después de la caída de los precios, ¿el riesgo de un cambio del mismo tipo para el mercado del plátano no sería el mismo? Las firmas transnacionales piensan con términos de rentabilidad de las inversiones. Al más pequeño problema (aumento del costo de los abonos, de la energía, o caída de los precios al nivel mundial), huyen, dejando inmensos baldíos agrícolas muy difíciles de valorizar. Como ocurrió en Argentina.
Claro, el boom bananero permitió la emergencia de un número importante de explotaciones de tamaño pequeño o medio, limitando el riesgo de ruina generalizada. Pero el sistema capitalista tiene eso de particular que siempre acentúa la presión en los más pequeños productores e incitan a la concentración (exigencias de rendimientos, presión sobre los costos, normas técnicas para el condicionamiento y la exportación).
El presidente Rafael Correa apoyó a los pequeños campesinos, especialmente los que producen de manera orgánica o certificada comercio justo,  « Si debemos nacionalizar las exportaciones, lo haremos, compañeros » dice. ¿Pero cuál es su verdadero poder frente a las multinacionales que controlan el sector?
 
La explosión del curso del oro incrementó la presión para extraerlo. El gobierno, entonces, decidió conceder a China la explotación del oro de la cordillera del Cóndor, a pesar de la oposición de los pueblos amazónicos, y en contradicción aparente con el principio del « buen vivir ». Durante los años 1930 ya, el economista y antropólogo Karl Polanyi advirtió a sus contemporáneos: « Con el libre comercio, los nuevos y terribles riesgos de la interdependencia planetaria estallaron ». Ecuador no está protegido de las turbulencias del gran mercado mundial. Sin embargo, con sus apenas 15 millones de habitantes, Ecuador toma iniciativas. Con Rafael Correa a su cabeza, se dio márgenes de maniobra inéditas. ¿Pero hasta dónde podrán ir?
 
* Esta parte se basa particularmente en una mesa redonda organizada por la municipalidad de Vaulx-en-Velin el sábado 12 de mayo de 2012 con la presencia de Ramiro Noriega, ex ministro de la Cultura en Ecuador.

Un ex-presidente destituido, un pastor violento, y el hombre más rico del país : una oposición débil

Preguntamos a Evelyn Sarmiento, una estudiante ecuatoriana que vive en Quito, que motivó su voto durante las últimas elecciones presidenciales. Hace parte de los 60% de la población ecuatoriana que votó para la reelección de « Rafael » para un tercer mandato a la cabeza del gobierno.

Sostiene en primer lugar que los cambios que tuvieron lugar durante esos últimos años, desde el primer mandato de Rafael Correa, influyeron, y entonces dio su confianza de nuevo en el actual presidente. En efecto, muchas cosas han cambiado en el país, entre otros podemos citar la reducción de la pobreza y de la violencia, el desarrollo económico, y la estabilidad política (el último presidente fue destituido después de una tentativa de golpe de estado). Hay mucho que hacer todavía en esos ámbitos, pero las condiciones de vida de los ecuatorianos se mejoraron y las reformas dieron resultados, en la vida cotidiana, como el acceso a los servicios públicos.
Sin embargo, uno de los otros motivos del plebiscito popular fue la falta de competencia política. Evelyn admite que « no habían muchas opciones de elección », y los competidores a Correa le dan « vergüenza ». Su explicación establece primero un « ex-presidente que huyo del poder y pago cárcel », Lucio Gutierrez, quien fue presidente de la Republica de 2003 hasta 2005, antes de ser destituido y de huir del país hacia Brasil; cuando regresó a Ecuador, fue arrestado pero relajado rápidamente por falta de pruebas. Segundo, un « pastor que debe manutención a sus hijos », Nelson Zavala, quien es conocido en los media por haber golpeado a su hijo que tenía 13 años, en 2004, y quien fue al hospédale. Encontramos también tres otros candidatos, poco conocidos del público, uno que “no sabe expresarse en lo absoluto” u otro que “no mostraba ideas claras en su propuesta”. Podemos añadir Alvaro Noboa, el hombre más rico del país, a la cabeza de un imperio bananero. Últimamente, Guillermo Lasso, cuya “mejor oferta era beber cerveza los domingos”, segundo en las elecciones. El oponente principal de Correa había en efecto declarado que las cervezas podrían ser vendidas aun el domingo, ya que ese día la venta de bebidas alcohólicas está prohibida. Este banquero no logró convencer. Representando el mundo de los asuntos, no inspira confianza a la mayoría de la población, especialmente las clases populares. Además, cables diplomáticos, intercambiados entre la embajada americana en Ecuador y Washington, publicados en Wikileaks, revelaron que Lasso era en contacto con los Estados Unidos (a través del embajador) como informador, y les habría preguntado un apoyo en su oposición a Correa.

En ese contexto, Correa era sin contesto, el mejor candidato para su reeleccion misma, tal vez no es “perfecto” (parece que los proyectos mineros puesto en marcha de nuevo en la Amazona no son muy populares), pero como piensa Evelyn, mas vale malo conocido que bueno por conocer.