Ser estudiante en Turquía (2/2)

Jean-Baptiste Roncari, Traducido por María Alejandra Paixão
3 Mars 2016


Tras los atentados cometidos por un fanático de Daesh el pasado 12 de enero en Estambul, el Journal International quiso saber más sobre Turquía, en particular en lo que respecta a su sistema educativo. Con este fin, escogimos entrevistar a Çağrı Bozturk, estudiante turco de relaciones internacionales, quién estuvo un año en República Checa como estudiante Erasmus el año pasado. Encuentro.


Crédito Karadeniz Teknik Üniversitesi
Le Journal International (JI): Desde el año 2012, el gobierno de Erdoğan ha sido criticado por gran parte de la población estudiantil y profesoral, quienes ven en las reformas de la educación un ataque al secularismo. ¿Cómo ves tú estas reformas?

Çağrı Bozturk (ÇB): En realidad, esto no los afecta a todos. En general, se trata de profesores y estudiantes que siempre van en contra de las reformas del AKP, el Partido de la Justicia y el Desarrollo. Me cuesta entender a estas personas. De hecho, cada vez que leo algo o investigo sobre ese tema, me da la impresión que sólo protestan para estar en contra del gobierno. No digo que estén completamente equivocados. A veces estoy de acuerdo con sus ideas y su oposición hacia ciertas medidas del gobierno.

La reorganización del sistema educativo, con 12 años de educación obligatoria (4 en el primer ciclo, 4 en el segundo y 4 en el tercero), la reapertura de las Imam-Hatip – las escuelas religiosas –, la obligación de comenzar la escolarización a los 66 meses (5 años y medio) y las nuevas opciones de libre elección como “La vida del Profeta”, “estudio del “Corán””, “lenguas vivas” y “dialectos”, entre otras, forman parte de las reformas del gobierno de Erdoğan. Así, este tipo de elecciones van en el sentido de una evolución democrática de la educación. Para mí, el hecho de reabrir las Imam-Hatip es una buena cosa. Estas escuelas no son obligatorias, así que nadie puede ser forzado a ir. Pero los jóvenes que prefieren estas escuelas se definen en general como conservadores. Para mí, este es su primer derecho, tener la libertad de ir o no. Nadie limita este derecho: “el derecho a expresarse, el derecho a vivir libremente para sí mismo”.

Estas escuelas están bajo el control del Estado, quién busca evitar al máximo los riesgos de radicalizaciones.  

JI: Hablemos ahora del reciente ataque terrorista que tuvo lugar en un barrio turístico de Estambul, no muy lejos de la Mezquita Azul (Sultanahmet Camii). ¿La amenaza terrorista estaba presente en el inconsciente colectivo?

ÇB: Antes del ataque, hubo algunos anuncios por parte de la policía y de los servicios de seguridad. Recomendaban estar más atentos en los lugares muy frecuentados y no ir a menos que fuera necesario. Después del ataque, los medios de comunicación y los políticos hablaron bastante, sobre todo del hecho de que hubo turistas heridos. Alemania cooperó con Turquía para investigar el ataque, y vinieron oficiales. Esto le demuestra al resto del mundo que debemos cooperar para destruir la amenaza terrorista.

JI: Para volver al tema de tu vida estudiante en Turquía, tú estás en una institución internacional que recibe a varios estudiantes extranjeros. ¿Se habla de la amenaza terrorista en las clases o entre estudiantes?

Caricatura del artista palestino Ala El-Lakata tras el atentado de Estambul el 12 de enero
ÇB: Sí, nosotros discutimos la amenaza terrorista en clase, entre profesores y alumnos. En este momento estamos de vacaciones, por lo que no hemos tenido la oportunidad de hablar del ataque en Estambul. Sin embargo, hablamos de los ataques de París cuando estos tuvieron lugar. Nos habíamos preguntado qué organización terrorista había podido perpetrar esto, cuáles habían sido sus objetivos, qué consecuencias podrían surgir de estos ataques, en qué sentido Francia y los franceses habían sido afectados, y, por supuesto, cómo podríamos llegar a ponerle fin a esto – cooperando contra el terrorismo, por ejemplo.

JI: A propósito, desde que el Estado Islámico amenaza a Francia, una palabra nueva ha aparecido en el discurso político y mediático francés: “radicalización”. ¿Han sido ustedes concientizados sobre los riesgos de radicalización? ¿La palabra “radicalización” también forma parte de su discurso político y mediático?

ÇB: Esta palabra forma parte de nuestro discurso político y mediático, especialmente después de los ataques terroristas en Estambul, París… Los medios de comunicación, sobre todo por internet, nos concientizan sobre los riesgos de radicalización. Por ejemplo, divulgan historias de las personas que se han unido al Estado Islámico por el yihad, cuentan lo que les pasa – cosas malas, como te puedes imaginar – y ponen su arrepentimiento por delante.

JI: ¿Y la noción de secularismo, la debaten en clase?

ÇB: Hablamos de la definición de secularismo en clase, pero no vamos más allá de eso. Se debate sobre todo por internet, a través de los medios de comunicación, por los políticos en la televisión, los profesores, los periodistas…

JI: Habías planeado ir a Estambul durante las próximas vacaciones por quince días. Después del ataque terrorista que azotó a la ciudad el pasado 12 de enero, ¿cómo está tu estado de ánimo?

ÇB: No tengo miedo de ir allá. Voy seguido, y será como siempre. El terrorismo se alimenta del miedo, y yo nunca les daré esa oportunidad. Al mismo tiempo, estaré más atento. Si quiero visitar algún lugar en particular, no iré en las horas pico, y escucharé las advertencias de la policía en vista de la situación.

JI: Muchas gracias, Çağrı Bozturk. ¡Te deseamos una buena continuación!